Escritos | Tinta, Poesía y Desahogo

En especial, odio saberme no tan especial como algunos creen.
Saberme débil, e impaciente.
Saberme que siempre me he adelantado, nunca espero, y me estrello.
Saberme que eres tu quien se lastima en las colisiones y que yo, siempre me he hecho la víctima.
Saber que la mejor respuesta a tu incertidumbre es no esperarme, sentarte y guardarte para alguien mejor.
Saberme polvo, cuando siempre intente ser pólvora.
Saberte dichosa y libre, y verme como quien encadena tus alas.
Verme como el soñador que te ata a dudas, cuando yo solo sueño, y no palpo suelo.
Saberte como la misma de hace años, pero distinta.
Saberte indistinta a mis errores, sonriente y siempre dispuesta a otro round más.
Es leerme, y no entenderme; pero saber, que este desahogo era necesario.
Comprender que la carrera sigue y que hay que avanzar en esta esquina.
Y que si la colisión es inevitable, te sostendré fuerte y no me permitiré lastimarte.
Es advertirte, que en el asunto de los puntajes, ya los perdí todos:
Ora mis errores, ora mis engaños, ora mi dolor, ora el desencanto.
Es prometerme que te cuidare con mi vida, aun si yo soy la amenaza.